martes, junio 16, 2009

"Next generation Super carriers"


Siendo que el primer "supercarrier" de la clase "Nimitz" se entregó a la Us Navy en 1975 (la quilla se puso en 1968) y estamos en el 2009, está claro que los mayores y más poderosos buques de guerra jamás construidos empiezan a tener una edad y empezarán a ser "descomisionados" en un futuro próximo, empezando por el "USS Enterprise" ya nuclear pero de una clase anterior. Pero el último "Nimitz", de los 10 construidos y en activo, el "USS George HW Bush", botado en el 2006 y "comisionado" en enero de este año 2009, se prevé que esté en servicio hasta el año 2058.

Si los Estados Unidos desean mantener su "status" de única superpotencia militar (e incluso con el Obama y a pesar de chinos y rusos parece que sí que lo quieren), deberán sustituir los actuales portaaviones, en base a uno por uno, con los nuevos de la clase "Ford" (*) o sea, un total de 11 nuevos "supercarriers" que han de ser la columna vertebral de la US Navy para los próximos 100 años.

De estos, uno, el que dará nombre a la clase, el "USS Gerald Ford" (CVN-78, ver boceto) ya está en construcción y se espera su botadura para el año 2015, en reemplazo del primer nuclear, el "Enterprise". Y otros dos ya están encargados. La construcción del 10º está programada para el año 2040, poco antes de la retirada del último "Nimitz".

Y aquí viene lo bueno. A moneda constante de hoy, cada "supercarrier" de la nueva generación cuesta la friolera de 9 mil millones de dólares (exactamente el doble que un "Nimitz"). Y el primero, con los costes añadidos de su estudio y desarrollo, saldrá por 14 mil millones de dólares.

Muchos analistas se preguntan:

  1. Si alguien conoce cuales serán las amenazas en el año 2060 y si todavía, para entonces, existirán los aviones tripulados.

  2. Para que se necesitan estos monstruos de cien mil toneladas de desplazamiento si nuestros actuales principales enemigos son terroristas, pequeñas bandas de guerrilleros y piratas en "skiffs" (barquichuelas).

Las preguntas ahí quedan pero estos dilemas son los que siempre están alrededor de las grandes decisiones. Decisiones que alguien debe tomar y no existe ningún baremo para conocer, a priori, si serán acertadas o no.

Coronel Von Rohaut

(*) Con las mismas medidas, desplazamiento y diseño básico del casco de los "Nimitz", pero con la "isla" más retrasada. Y con un nuevo reactor más moderno y que requiere menos "recargas" (que ahora duran 33 meses en dique seco, pues se aprovecha el "overhaul" o revisión total para introducir modernizaciones, etc.), nueva electrónica avanzada, nuevo sistema de detención de aviones y nuevas catapultas electromagnéticas en lugar de las clásicas de vapor. Y más automatismos que permiten una reducción de su tripulación (entre 300 y 500 personas menos) y una disminución de los costes de explotación y de mantenimiento, que siguen siendo estratosféricos. Una media de 160 millones de dólares anuales por unidad.

1 comentario:

rogelio rengel dijo...

Querido Coronel,

Está claro la respuesta. HAY QUE LLEVAR ADELANTE EL PLAN RENOVE.
Sin son necesarios, estar a punto, habrá sido una buena decisión.
Si no son necesarios, pueden pasar dos cosas:
a) que no lo sean por el efecto disuasorio de su propia existencia.
b) Porque realmente no se necesitan.

Si fuese esta última posibilidad solo estaríamos hablando de dinero que en ningún caso saldrá del bolsillo del que tome esa decisión.
General Rogelius